Mi fascinación por las imágenes empezó de niño. Todavía recuerdo los mundos que me imaginaba y las ganas con que esperaba ver mis primeras fotos. Cuando revelé aquel primer carrete, la decepción fue enorme: no se parecía en nada a lo que había visto al disparar. Puede que todo lo que vino después — el montaje, el color, el compositing — haya sido una forma larga de cerrar esa distancia.
Después de años trabajando con la imagen en movimiento, la fotografía fija se siente como una pausa necesaria, un modo de volver a prestar atención al instante. Congelar un momento es casi darle eternidad a un recuerdo que de otro modo se perdería en el fluir continuo. Y me devuelve a aquel niño esperando el revelado.
Venezuela
Venezuela es esa abuela cariñosa en cuya mesa siempre hay sitio para uno más. Allí llegaron mis abuelos desde el Tirol del Sur después de la guerra, y encontraron una tierra que les abrió los brazos en unos años de bonanza que hoy muchos han olvidado.
Venezuela son tambores, jugo de caña, playas infinitas y ese Salto Ángel que fascina al mundo entero con su cascada de casi un kilómetro. Tan abundantes son sus paisajes como sus recursos, y tan abundantes sus recursos como hoy sus desgracias. Hace casi veinte años que me fui y no pasa un día sin que añore su generosidad y su alegría. Su gente, sin embargo, sigue sonriendo, convencida de que el precio de vivir en el paraíso es tener que lidiar, de vez en cuando, con las serpientes.
Mexico
Ningún país me ha enseñado tanto el significado de la palabra estridencia como México. Los colores, los sabores, la gente, cada rincón de sus ciudades y sus pueblos: todo grita a la vez, y sin embargo nada desafina.
Calle y arte
En la calle conviven lo intencional y lo azaroso: alguien pintó ese muro, nadie colocó esa luz. Grafitis, escaparates, fachadas y luces de ciudad son fuentes de inspiración que aparecen sin que las pidas.
Caribe
Hay una sensación que reconocemos todos los nacidos en esta región del mundo: la sal en los labios, el aire del mar filtrándose en los pulmones. No hace falta ver el agua para saber que está cerca. Fotografiarlo es intentar que se note lo que no se ve.
Dalí en Tampa
Antes de ponerme a crear vuelvo siempre a la imagen fija, y sobre todo a la pintura, que nunca agota su potencial narrativo. No esperaba encontrar en San Petersburgo, Florida, el mayor museo de Dalí fuera de Europa. Salí de allí con más ideas que fotos.
Retratos
El retrato es el tipo de fotografía que más consciente me hace de que estoy guardando memoria. Solo a través de ellos se puede viajar en el tiempo y saber algo de quienes ya no están.
